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El Oriente es una publicación editada por el Equipo de Comunicación de la Gran Logia de España
Segunda época - número 89
"Que tus acciones, y no tus palabras, hablen por ti" 
Lema para 2015 de la Gran Logia de España
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Agenda Masónica
Noviembre
11. Madrid.
Guía para entender a Pablo de Tarso

14. Madrid

Gran Cónclave

17-22. San Francisco
XIV Conferencia Mundial de Grandes Logias


25. Madrid
Tenida fúnebre


Diciembre
9. Madrid
Acercamiento al Tao desde una perspectiva mediterráneo-iniciática


22. Madrid
Concierto de San Juan de Invierno


2016
Enero

15. Fin plazo de entrega
II Concurso Micro Relatos
"La Masonería"

27. Madrid
Gran Asamblea Provincial


Septiembre
9-11. Cambridge
Conferencia Internacional del Tricentenario
Barómetro Masónico
¿Cómo somos?
Grandes Logias
de la Amistad 
Grandes Logias
Provinciales
Respetables Logias
corresponsables
El Oriente es una publicación editada por el Equipo de Comunicación de la Gran Logia de España, representante en España de la regularidad masónica y, por tanto, el cuerpo masónico que mantiene lazos de amistad y reconocimiento con todas las Grandes Logias regulares del mundo. Con ellas comparte los antiguos principios de la Fraternidad masónica universal, así como una Tradición iniciática que explica la extraordinaria vitalidad que la francmasonería aun conserva en nuestros días. La Gran Logia de España, único cuerpo masónico al que pertenecen la práctica totalidad de los masones españoles, es además depositaria del legado del histórico Grande Oriente Español, fundado en 1889.
Los contenidos de esta publicación podrán ser reproducidos, distribuidos y comunicados públicamente sin previa autorización siempre y cuando se cite la fuente. Para cualquier consulta o sugerencia relacionada con los contenidos de El Oriente remítanos un correo electrónico a dircomunicacion@gle.org
Gran Logia de España
¿Cómo perciben los masones la labor de Felipe VI? ¿Y el futuro territorial del Estado?
El trabajo de campo del V Barómetro Masónico está a punto de cerrarse. Las conclusiones de este trabajo sociológico impulsado por la Gran Logia de España, serán presentadas durante el Gran Cónclave que tendrá lugar en Madrid el 14 de noviembre.

La Gran Logia de España, como garante de la tradición masónica en nuestro país, carece de criterio propio sobre asuntos de política o religión, por lo que el resultado de este Barómetro anual constituye lo más parecido a una opinión de la Masonería Española, al representar la opinión pública de sus miembros. En esta V Edición, por vez primera, se han incluido dos preguntas específicas para los Queridos Hermanos de nacionalidad española sobre dos cuestiones de actualidad: ¿Cómo vemos los masones la cuestión de la organización territorial del Estado? ¿Cómo valoramos la labor de Felipe VI? ¿Son muy distintas nuestras respuestas a estas dos cuestiones de las que dan el resto de nuestros compatriotas?
El Barómetro Masónico es una herramienta de autoconocimiento institucional y de comunicación hacia la sociedad. Su metodología se basa en la realización de preguntas relevantes tomadas de distintas oleadas del Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas para reflexionar sobre las similitudes y diferencias de las respuestas que dan los miembros de la Masonería Española y la sociedad.   

Desde su primera edición, este trabajo anual mantiene inalterables tres cuestiones, que permitirán en un futuro analizar con perspectiva la evolución sociológica de la Masonería Española: ¿Cuál es el principal problema de España? ¿Cómo se definen los masones en términos de ideas? ¿Y de creencias?

El V Barómetro Masónico profundiza en el concepto de tolerancia, que anteriores trabajos han señalado como el metavalor de la Masonería. ¿Somos los masones tolerantes hacia los demás? ¿Nos gustaría vivir en una sociedad diversa? ¿Cuáles son las cualidades o valores sociales más importantes para la convivencia social?

Además aborda una cuestión aparentemente secundaria, pero con mucho fondo para la reflexión. ¿En qué empleamos nuestro tiempo libre? ¿Es muy distinto nuestro ocio al del a sociedad? ¿Hacemos ejercicio físico o solo intelectual? ¿Cuántos libros lee un masón al año? A través de los próximos números de El Oriente, la Gran Logia de España hará públicos los resultados de este estudio.
El desliz de Rupérez
en Salvados

Hace una semana, el programa Salvados entrevistaba a varios antiguos alumnos del Colegio de Nuestra Señora del Pilar de Madrid. En el minuto 53 del programa, Javier Ruperez afirmó: "Yo tampoco exageraría, no existe una orden masónica pilarista".

Para cualquiera de los seis millones de masones que hay en el mundo, esta afirmación resulta ofensiva, tanto como lo sería para un antiguo alumno del Pilar que alguien normalizase una frase como: "La Masonería es una digna escuela de virtudes y valores cuyo funcionamiento no debe confundirse con el de la orden pilarista".

El tic masofóbico de Rupérez es una muestra de hasta que punto sigue incrustada en algunos sectores de la sociedad española la imagen deformada de la Masonería que durante cuatro décadas cultivó el régimen del general Franco para atacar la honorabilidad de la institución. Decía el periodista Francisco Umbral que los masones fuimos los judíos de Franco. La diferencia es que Alemania, consciente de su pasado, es especialmente sensible a cualquier expresión antisemita.

Nuestra defensa del librepensamiento, la tolerancia y la fraternidad universal siempre será atacada visceralmente desde los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad. Contamos con ello. Pero la frase mal escogida de Rupérez nos duele. Porque fundó Cuadernos para el Diálogo durante la dictadura, porque fue víctima de la intolerancia y el fanatismo durante la transición y porque actuó en democracia como presidente de diversos organismos internacionales y embajador de España en Washington, capital de una nación que, con todos sus defectos y virtudes, fue fundada por algunas de las más ilustres personalidades que difundieron los valores de nuestra institución.
Sociedad
Cádiz recuerda la figura del Maestro Masón Cayetano del Toro en el centenario
de su muerte
Un siglo después de su fallecimiento, la memoria del Venerable Hermano Cayetano del Toro sigue viva en la historia cotidiana de los ciudadanos de Cádiz. La ciudad recuerda con cariño a 'Papá Cayetano', benefactor, ilustrado, emprendedor y maestro masón comprometido con las clases más desfavorecidas de su tiempo. Más de 30.000 personas han recorrido ya la exposición temática sobre la obra y figura del Venerable Hermano que podrá visitarse en el Castillo de Santa Catalina de la capital gaditana hasta el 10 de enero de 2016. 

Organizada por el Ayuntamiento de Cádiz con el fondo documental de la asociación que lleva su nombre, el que fuera reconocido alcalde y presidente de la Diputación conforma el relato de un hombre, pero también el de una época y de una ciudad. 

Cayetano del Toro nació en Cádiz en 1842 y falleció en 1915. Siendo estudiante de medicina, Isabel II le concedió la medalla al mérito militar con distintivo blanco por el auxilio prestado en 1859 y 1860 a los soldados heridos en África. Fue el segundo médico español que realizó una extirpación de laringe. Operaba de cataratas con un método propio, dando clases gratuitas a los estudiantes de Medicina en la clínica que fundó en 1871, en donde, de forma altruista, intervenía a la población menos favorecida a diario. Trabajaba en el Hospital de San Juan de Dios, todo lo cual le valdría el sobrenombre de 'Padre del Pueblo'. Presidente de la Academia de Medicina de Cádiz, fundó diversas publicaciones profesionales para divulgar el conocimiento científico como Revista de Ciencias Médicas, Ciencia Oftalmológica o Anales Médicos Gaditanos.

Bajo su responsabilidad política, Cádiz conoció un incipiente desarrollo urbano, el auge del comercio, la industria recién llegada, los nuevos medios de transporte y un despertar de la vida cultural, pero también la lucha contra las deficiencias sanitarias y de educación que golpeaban a los sectores más empobrecidos. 'Papá Cayetano' presidió la Cruz Roja de la provincia en favor de los más necesitados.
La exposición recoge numerosos objetos referidos a la condición masónica de Cayetano del Toro, iniciado en 1872 en la Respetable Logia Hijos de Hiram número 62 del Grande Oriente Lusitano Unido, con sede en Cádiz. En 1876 fundó en la ciudad la Respetable Logia Foi et Abnegation número 241 del Supremo Consejo de Francia.

Sobre estas líneas puede verse su ritual, en francés, y la Biblia utilizada en los trabajos masónicos, un mallete para dirigir los trabajos o una historia general de la masonería de la época. La exposición exhibe una fotografía a escala 1:1 del Templo actual de la Respetable Logia Trafalgar número 168 de la Gran Logia de España. El templo masónico en el que trabajó Cayetano Del Toro, que se conserva prácticamente íntegro, ha sido recientemente consagrado por el Gran Maestro de la Gran Logia de España, el Muy Respetable Hermano Óscar de Alfonso.
La Francmasonería tiene su fundamento esencial en la fe en un Poder Supremo expresado bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo; sus principios se resumen en estas dos máximas: conócete y ama a tu prójimo como a ti mismo.

La Francmasonería es una asociación libre de hombres independientes, los cuales sólo dependen de su conciencia y se dedican a poner en práctica un ideal de paz, amor y fraternidad.

Tiene como objetivo el perfeccionamiento moral de la humanidad y como medio de propagación una verdadera filantropía, con el empleo de costumbres y formas simbólicas.

Impone a todos sus miembros el respeto a las opiniones ajenas y les prohíbe toda discusión política o religiosa a fin de constituir un centro permanente de unión fraternal. Los Francmasones se reúnen en lugares especiales llamados Logias con el fin de trabajar allí ritualmente, con celo y asiduidad, y sólo admiten a hombres mayores de edad, creyentes, de buenas costumbres, honorables, leales y dignos en todos los aspectos.

En las Logias se aprende a amar a la Patria, someterse a sus Leyes, respetar a las Autoridades legítimamente constituidas; a considerar el trabajo como un deber esencial en el ser humano y en consecuencia, a honrarlo en todas sus formas y hacer de él, por medio de la palabra, del ejemplo y de lo escrito, toda difusión útil.

El desarrollo de todo lo anterior, que constituye en síntesis los objetivos universales de la Francmasonería, son los fines de la Gran Logia de España.
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