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El reto de Alpecin-Fenix

 

Desde 2019, el mejor ProTeam en el ranking UCI de final de año accede de forma directa a todas las competiciones World Tour de la siguiente temporada. Un premio aún mejor si consideramos que el ganador cuenta con la opción de renunciar a aquellas carreras que no considere interesantes o que no encajen en su estrategia deportiva o comercial, una ventaja de la que no dispone ningún equipo de la máxima categoría.

Total-Direct Energie alcanzó ese primer puesto hace dos campañas, compitiendo en Tour de Francia y Vuelta a España pero renunciando al Giro de Italia. El pasado año fue Alpecin-Fenix el equipo que finalizó 2020 por delante del resto de formaciones de segunda división. Es más, lo hizo por delante de un buen puñado de World Tour, exactamente en el puesto 12º. ¿Decisión de los hermanos Roodhooft? Correrlo todo en 2021.


© Alpecin-Fenix

Qué dicen los números

Confirmada su presencia en las principales carreras del calendario, la duda ahora es si un equipo que nunca ha participado en una prueba de tres semanas podrá afrontar con ciertas garantías Giro, Tour y Vuelta en el mismo año. Para tratar de dar respuesta nos apoyaremos en parte en los números.

El primer impulso al pensar en Alpecin-Fenix conduce siempre hasta Mathieu Van der Poel, indudablemente su mejor corredor y, de largo, el más mediático de la categoría. A día de hoy, una de los referentes del pelotón internacional. Su impacto en el conjunto belga lo muestran sus triunfos -Ronde van Vlaanderen, Amstel Gold Race o Flecha Brabanzona- y hablamos sólo de carretera, que es donde en 2020 sumó 2.040 puntos en el ranking UCI. Esa cantidad supone el 42,6% de los 4.788 que aglutinaron sus diez mejores ciclistas la pasada temporada y que son los que sirven para calcular dicho ranking.

Indudable pues que la influencia del cuatro veces campeón del mundo de ciclocross resultó vital para alcanzar ese billete directo hacia las carreras World Tour, ¿pero qué hubiera sucedido sin MVDP? Si borramos de la ecuación la suma del neerlandés y en su lugar añadimos los 72 puntos de su compatriota Oscar Riesebeek (11º Alpecin-Fenix), obtenemos el resultado de 2.820. Con esa cantidad, el equipo descendería hasta el 19º puesto, pero se mantendría como segundo mejor ProTeam, sólo por detrás de Arkea, y por delante de dos World Tour.

Igualemos variables. Quitemos también a Arkea a su mejor hombre la pasada temporada, en este caso Warren Barguil, y añadamos a su undécimo clasificado, el velocista Thomas Boudat. ¿Resultado? 2.817 puntos. Sólo tres separarían a ambos conjuntos, que en cualquier caso mantendrían esas dos primeras posiciones sin sus ciclistas con mayor bagaje.

Así pues, las cifras -que no dejan de ser un baremo, pero que suelen revelar datos muy interesantes-, nos dicen que el nivel de la plantilla de Alpecin-Fenix no desentona respecto al del grupo intermedio del pelotón de equipos World Tour.

Más de cuarenta corredores

Analizando la plantilla de la actual temporada de Alpecin-Fenix, lo primero que destaca es la cantidad de corredores que la conforman: 32 en categoría ProTeam y otros diez en su recién creado filial Continental. Por lo tanto, más allá de la entidad de estos corredores, el cuerpo técnico busca cubrir el mayor calendario posible, teniendo en cuenta que no son pocos los ciclistas de ambos conjuntos que combinan la carretera con otras disciplinas (ciclocross y BTT). De hecho, Alpecin-Fenix aparece en el listado de formaciones UCI en estas dos modalidades, incluyendo a miembros de sus dos bloques de carretera e incluso a féminas como Ceylin del Carmen Alvarado o Ronja Eibl. 

Además, como ya se comentó en el primer envío de esta newsletter, los corredores de filiales Continentales pueden participar en pruebas del primer equipo siempre que éstas no pertenezcan a la categoría World Tour. El conjunto belga ya hizo uso de este privilegio en la reciente Estrella de Bessèges con el neozelandés Sam Gaze. Es decir, el staff dispone de más de cuarenta corredores para completar el amplio puzzle de competiciones que aguardan al equipo a lo largo de esta temporada.

En el aspecto cualitativo, Alpecin-Fenix sólo ha perdido a un corredor respecto a su bloque de 2020, el danés Lasse Norman Hansen, a quien curiosamente no han podido acomodar en ese carrusel de carreras y disciplinas por su objetivo olímpico en la pista. El resto de bajas simplemente se han trasvasado del primer al segundo equipo, bien por juventud; bien por especialidad (caso del biker Gaze).

Cazadores de etapas

Resulta sorprendente que de entre esos treinta y dos ciclistas ninguno aspire a un lugar entre los diez mejores de alguna de las tres Grandes Vueltas. Ausencia casi total de escaladores. Lo más cercano podrían ser Xandro Meurisse, Floris De Tier o, forzando mucho, Louis Vervaeke. Podría aprovechar esa carencia el australiano Jay Vine, quien se ganó su contrato venciendo en una competición virtual sobre rodillo, pero que a sus 25 años nunca ha competido en una carrera profesional en Europa… y que por lo tanto supone una autentica incógnita.

Esa falta de pegada en montaña la suplen de largo con una larga ristra de velocistas, el arte que mejor dominan y del que amasaron la mayor cantidad de puntos más allá del saco de Van der Poel. Sobresale un Tim Merlier que este 2021 podrá demostrar cara a cara si se encuentra o no al nivel de los grandes de la especialidad. También asoma Marcel Meisen -campeón nacional alemán el pasado año por delante de Ackermann y del también Alpecin Krieger- y mantienen al experto Roy Jans o a los italianos Sacha Modolo y Kristian Sbaragli, si bien el primero no respondió a las expectativas en su primera campaña con el azul marino de Alpecin. Por si fuera poco, para el nuevo año han sumado la chispa de Jasper Philipsen, uno de los mejores sprinters jóvenes del pelotón. 22 años, ganador de etapa en la pasada Vuelta y hombre que puede dar muchas alegrías al equipo si mantiene su trayectoria.

Entre los nuevos se encuentra además un ganador de etapa en el Giro de Italia y segundo en Roubaix como Silvan Dillier (30), el ya mencionado Meurisse (29); que aportará solidez y regularidad en terrenos quebrados y que fue 21º en su único Tour de Francia, el prometedor austriaco Tobias Bayer (21) -gran Giro Under 23 hasta su abandono-, un gregario versado en clásicas como Laurens de Vreese (32) o el interesante Lionel Taminiaux (24), que ha dejado buenos detalles en sus dos años con Bingoal, sobre todo en el 19.

Siguen ciclistas combativos y aguerridos en pruebas de un día como el actual portador de la drikleur belga, Dries De Bondt, sus compatriotas Gianni Vermeersch y Jonas Rickaert o el checo Petr Vakoc, quien busca recuperar su nivel anterior a una grave lesión que le tuvo todo un año en blanco. Su parte final de 2020 -6º en París Tours- invita a creer en esa posibilidad. Janssens, Thwaites, Riesebeek o Vergaerde también han probado su capacidad de sumar al grupo, tanto en lo colectivo como a título individual.

Conclusión

Parece claro que no veremos a ningún Alpecin-Fenix luchando por la general de una carrera de tres semanas. No es su guerra de momento y, por los movimientos de mercado y las líneas que se adivinan en la confección de la plantilla, no parece que lo vaya a ser a corto plazo. El contrato de Van der Poel se lleva seguro un buen bocado del presupuesto y un hombre rápido capaz de sumar puntos UCI -siempre que no sea un primer espada mundial- cuesta menos que un corredor capaz de luchar por un Top 5 en la general de Giro, Tour o Vuelta.

Siguiendo esa estrategia, recalcando que su gran estrella sólo partirá en el Tour de Francia y con las miras puestas sobre todo en la primera semana, podemos avanzar sin temor a alejarnos de la realidad, que Alpecin-Fenix tratará de ser protagonista en las tres GV buscando triunfos de etapa

Su amplia nómina de sprinters posibilita que puedan dividir fuerzas y optar a victorias en este tipo de desenlaces. Además, la ausencia de escaladores puros no significa que no dispongan de artillería para jornadas quebradas o días en los que llegue la fuga, más bien todo lo contrario. Ahí van bien pertrechados.

No sabemos si el equipo brillará en los tres objetivos, pero huelga decir que tampoco lo consigue la mayoría de formaciones del pelotón World Tour. En ese sentido, Sunweb logró el pasado año la proeza de mostrar una buena versión en las tres carreras, aún cuando a la Vuelta acudieron con un bloque muy joven. 

Veremos a final de año si el billete a todo el calendario WT ha ayudado a Alpecin a dar un paso más en la evolución y el crecimiento del proyecto o, si por el contrario, ha complicado su objetivo para 2022. Para repetir deberán liderar de nuevo el ranking UCI ProTeam y ya se comprobó la pasada temporada con Total-Direct Energie que no siempre son las carreras de la máxima categoría las más útiles para sumar los puntos necesarios.

Si tienes algún aporte o duda, puedes contactar en el mail afcanovasrubio@gmail.com
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