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PALABRAS DEL SECRETARIO GENERAL DE LA OEA, LUIS ALMAGRO 
REUNION DE LÍDERES MUNDIALES SOBRE  LA IGUALDAD DE GÉNERO Y EMPODERAMIENTO DE LA MUJER - UN COMPROMISO A LA ACCIÓN

27 de septiembre 2015 - Nueva York

La agenda de desarrollo post-2015 se ha introducido como un plan de acción para las personas, el planeta y la prosperidad. Es significativo que los dos primeros elementos de la lista son "personas" y "planeta." La prosperidad es fundamental, sobre todo cuando la búsqueda de la misma pone en primer lugar a las personas  y al planeta. El crecimiento económico tiene que llevar a compartir la prosperidad entre los diferentes grupos de la sociedad, y a proteger el medio ambiente. Los patrones de producción y consumo tradicionales han dado lugar a la pobreza generalizada y la desigualdad, la destrucción del medio ambiente, y a un mayor nivel de inseguridad en relación con las crisis económicas y climáticas. Estas realidades afectan desproporcionadamente a las mujeres. Son la mayoría de los pobres y los desempleados, y los afectados por desastres naturales y otras situaciones de emergencia humanitaria.

En la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de su Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), hemos dado pasos importantes por medio de nuestro trabajo para fortalecer el marco jurídico de los derechos de la mujer y la igualdad de género. La región de América Latina y el Caribe muestra hoy los marcos jurídicos más fuertes del mundo en materia de protección para las mujeres y las niñas. Hace cuatro meses, cuando asumí el cargo de Secretario General de la OEA, estaba convencido que mi mandato contribuiría a ampliar el acceso a los derechos de todos los pueblos de las Américas. Mi lema recurrente ha sido y seguirá siendo "Más derechos para más personas."

Desde la perspectiva de los derechos de las mujeres, todavía nos enfrentamos a dos retos principales. En primer lugar, las limitaciones de las dimensiones y el alcance de los derechos de la mujer: las Américas continúan teniendo algunas de las leyes más restrictivas en materia de derechos y libertades sexuales y reproductivos, y esta realidad tiene que cambiar. Miles y miles de mujeres mueren por abortos ilegales cada año en las Américas.

En primer lugar, tenemos que arreglar este tipo de genocidio. Si las mujeres no disfrutan de su derecho a la vida, su derecho humano a la vida; si las mujeres no tienen derecho a la salud y el derecho al acceso a la salud pública, entonces estamos muy lejos  de lo que podemos hacer para resolver los otros problemas que tienen en el Hemisferio. Entonces después podemos hacer frente a otras cuestiones, como por qué las mujeres son las más pobres, las más desempleadas, por qué sus salarios son los más bajos, por qué necesitamos aumentar la participación política de las mujeres.

El segundo reto es una continua falta de acceso a la justicia para las mujeres. Podemos tener un marco legal brillante en papel, pero sin su aplicación efectiva, se convierte en pura retórica.

Me gustaría hacer hincapié en que vamos a seguir trabajando con nuestros Estados miembros para superar estos dos obstáculos, garantizando que las Américas tienen un marco legal que cubre toda la gama de derechos humanos y que se lleva a cabo de manera eficiente en los planos nacional y local.

Gracias.

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REMARKS BY THE OAS SECRETARY GENERAL, LUIS ALMAGRO
GLOBAL LEADERS MEETING ON GENDER EQUALITY AND WOMEN’S EMPOWERMENT – A COMMITMENT TO ACTION

September 27, 2015 - New York

The post-2015 development agenda has been introduced as a plan of action for people, the planet and prosperity. It is significant that the first two items on that list are “people” and “planet.” Prosperity is critical, particularly so when the quest for it places people and our planet first. Economic growth needs to lead to sharing prosperity among different groups in society, while protecting the environment. Traditional production and consumption patterns have resulted in widespread global poverty and inequality, environmental destruction, and an increased level of insecurity related to economic and climate-based shocks. These realities affect women disproportionately. They are the majority of the poor and unemployed, and those affected by natural disasters and other humanitarian emergencies. 

At the Organization of American States (OAS), through its Inter-American Commission of Women (CIM), we have made important strides through our work to strengthen the legal framework of women’s rights and gender equality. Latin America and the Caribbean as a region now showcase some of the strongest legal protection frameworks for women and girls in the world. Four months ago, when I assumed the position of Secretary General of the Organization of American States, I was adamant at the outset that my mandate would contribute to broadening the access to rights of all the peoples of the Americas. My recurrent theme has been and will continue to be “More rights for more people.” 

From the perspective of women’s rights, we are still facing two major challenges. First, the limitations of the scope and reach of women’s rights: the Americas continue to have some of the most restrictive laws regarding sexual and reproductive rights and freedoms, and that reality has to change. Thousands and thousands of women die from illegal abortions every year in the Americas. 

First, we have to fix this kind of genocide. If women don’t enjoy their right to life, their human right to life; if women don’t have the right to health and the right to access to public health, then we are too far behind what we can do to make them resolve some of the other problems they have in the Hemisphere. Then, we can deal with other matters, such as why women are the poorest, the most unemployed, why their salaries are the lowest, why we need to increase women´s political participation.

The second challenge is a continued lack of access to justice for women. We may have a brilliant legal framework on paper, but without effective implementation, it becomes pure rhetoric. 

I would like to stress that we will continue to work with our member countries to overcome these two obstacles by ensuring that the Americas have a legal framework that covers the full range of human rights and that it is efficiently implemented at the national and local levels.

Thank you.

 


 

Comisión Interamericana de Mujeres • Organización de los Estados Americanos (OEA) • 1889 F Street, NW Washington, DC 20006 • www.oas.org/cim/ • Escríbanos a cim@oas.org