Emotional pills, cápsulas de educación emocional
Ver contenido en tu navegador

 "La educación emocional"


De pequeños nos enseñan que París es la capital de Francia o que el Sil es un afluente del Miño. Y es fantástico saber todo lo que se pueda del mundo, pero ¿cuándo nos enseñarán cómo funcionamos nosotros por dentro?. Cuando tenemos un problema o una pérdida, ¿de qué nos sirve saber que París es la capital de Francia? Nos enseñan cómo funciona todo excepto lo único que llevaremos siempre con nosotros: cómo somos, nuestras emociones y nuestras reacciones ante aquello que nos pasa en la vida. ¿Cuándo nos enseñarán a descubrir nuestros talentos escondidos, a buscar nuestra fortaleza interior o a darnos cuenta de que en realidad todos somos capaces de ser lo que queramos en la vida?, y que incluso podemos cambiar el mundo.
 
Hay señales evidentes del cambio de valores que provocan carencias emocionales como la comunicación negativa, el poco autocontrol emocional o la tolerancia o a la frustración –también en los niños–, pero ni se dice ni se hace nada. En los niños parece que lo único que importa es el nivel de matemáticas o lectura, pero con una herramienta como la educación emocional integrada en casa y en la escuela, ni las matemáticas ni la lectura serían un problema porque se sentirían capaces de aprenderlo todo, de hacerlo todo, de serlo todo.
 
¿Nos atrevemos a cambiar lo que nos han enseñado, y lo que enseñamos a nuestros hijos?


Emotional Pills propone ¿Qué puedo hacer para introducir la educación emocional en mi familia?
 
La educación emocional es una herramienta que nos puede ayudar a educar a nuestros hijos, y a nosotros mismos. El primer paso es entrenar la conciencia emocional (identificar cómo me siento en cada momento).
 
Una idea para empezar que podéis aplicar cada día, por ejemplo mientras cenáis, es preguntar: ¿cómo te has sentido hoy?. Aprovechad cuando os expliquen un problema o un conflicto, preguntando: ¿y cómo te has sentido en ese momento?, ¿crees que podrías haber hecho algo diferente?
 
Estamos acostumbrados a hablar de lo que hacemos, no de lo que sentimos, así que al principio tal vez nos resulte poco cómodo, pero si sois vosotros quienes empezáis explicando cómo os habéis sentido hoy consiguiendo un nuevo cliente o cuando os habéis dado cuenta que habéis fallado en el trabajo, ellos seguirán el ejemplo y os acabaréis convirtiendo en una familia emocionalmente más inteligente, porque ya dominaréis el primer paso, la conciencia emocional.  


Si queréis conocer más sobre cómo educar las emociones, os compartimos este reportaje de 30 minutos donde participamos:
Educar las emociones

 
Copyright ©2014 Emotional pills, Todos los derechos reservados.