Emotional pills, cápsulas de educación emocional
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 "El huerto de la vida"


Todos tenemos nuestro propio huerto, el Huerto de la Vida, ese trozo de tierra que tenemos desde el mismo momento en el que nacemos. Y la belleza de un huerto depende de cuánto lo trabajemos cada día y, sobretodo, de aquello que plantemos; si sembramos sonrisas, en poco tiempo brotaran flores de mil colores que nos despertaran decenas de sonrisas, si plantamos curiosidad enseguida crecerá un matojo con unas irremediables ganas de aprender, y si sembramos fortaleza interior, con el tiempo acabaremos teniendo un fuerte arbusto, con profundas raíces clavadas en nuestro trocito de tierra . Evidentemente si plantamos tristeza, desánimo o queja, éstas también crecerán, y sin darnos apenas cuenta,  brotaran unas plantas invasivas que cuestan mucho erradicar. En nuestras manos está plantar y regar aquello que deseemos hacer crecer en nuestro huerto de la vida. 

Cada día, cuando paseamos por las calles de nuestra ciudad,  nos encontramos con huertos de todo tipo: algunos muy cuidados donde se percibe las caricias de su dueño, otros que se limitan a cultivar lo correcto, lo que toca. Hay huertos descuidados, en los que se nota que siempre hay prisa y que les falta el tiempo para dedicarse a ellos,  otras nos encontramos con huertos originales que combinan y juegan con colores creando nuevos paisajes e inspirando a quienes pasamos por su lado. Últimamente también nos encontramos con muchos huertos tristes, sin alma, donde se nota la tristeza de su amo y donde las malas hierbas crecen sin que nadie se dé cuenta de que están  invadiendo todo el terreno, aquel que un día brilló de esplendor. 

Pero nuestro huerto sigue ahí, como un eterno escaparate que muestra la trayectoria de nuestra vida, por mucho que intentemos disimularlo, SÓLO SOMOS LO QUE PLANTAMOS. 
Es cierto que a veces cae tormenta, y si esta dura, como cualquier crisis, es mejor tener un buen árbol para poder subirnos a sus ramas, y con el optimismo sobrevivir con ánimos porque volverá a salir el sol y lo necesitaremos para seguir adelante. El Huerto de la Vida, eso es lo que somos, y como un agricultor sólo nosotros elegimos las semillas que queremos plantar y regar cada día en él. 




Emotional Pills propone ¿Cómo podemos tener nuestro huerto bien cuidado?
 
El primer paso es reflexionar sobre cuál es el estado actual de vuestro huerto. Se trata de observar: ¿qué tipo de plantas tienes?, si habitan malas hierbas (rabia, miedo, desánimo, negatividad, abandono, tristeza…), y ¿qué colores abundan? (rosa esperanza, azul serenidad, rojo fuerza...). Observando vuestro huerto podréis reconocer cuál es la emoción que domina vuestro día a día (la alegría, el miedo, la rabia o la tristeza), y cuál es vuestra actitud frente a la vida (optimista, conformista, pesimista...).

Cuando tengáis el huerto actual dibujado en vuestra mente, imaginad cuál sería vuestro huerto ideal, aquel que os gustaría tener en vuestro patio o jardín: imaginad las flores, las plantas y los colores que deseéis. ¡¡¡Imaginad sin poneros límites!!!

Y entonces reflexionad sobre qué está impidiendo que dediquéis el esfuerzo y el tiempo necesario para mantener vuestro huerto como desearíais. Pensad en lo que necesita vuestro huerto actual para convertirse en vuestro huerto ideal. Y cuando tengáis claro qué necesita, entonces es el momento de ponerse manos a la obra y de aparcar las excusas, ya sabes que los huertos bien cuidados no  son sólo fruto de buenas intenciones, sino también del esfuerzo diario y de pasar a la acción para conseguir que las cosas pasen. ¡ADELANTE!



 
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